Oración de buena suerte

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Oración de buena suerte

Cuando hacemos una oración y ponemos pasión, propósito y sentimientos en cada una de las palabras que utilizamos el Universo responde. Hoy vamos a escuchar una oración de buena suerte.

Durante los últimos días hablé con varias personas que están viviendo situaciones diferentes, circunstancias que las llevan a cambiar de realidad.

Son personas de México, Argentina, Chile y Venezuela que me han pedido una oración hablar y conectarse con el Espíritu de la buena suerte.

Te puede interesar escuchar una oración para bendecir tu día.

Espíritu de la buena suerte

¿Qué podemos pedirle al Espíritu de la buena suerte? Suerte en el trabajo o suerte en el amor. Buena fortuna para atraer dinero o para abrir caminos. Incluso pedirle ayuda para quitar la mala suerte de nuestro alrededor.

Le puedes pedir lo que quieras, hasta he conocido personas que le piden ayuda para ganar la lotería, como puedes ver no hay límites.

Antes de escuchar la oración de buena suerte me gustaría compartir una reflexión.

Yo creo que no sirve de nada orar y pedir ayuda si nos quedamos de brazos cruzados. Siento de verdad que para cambiar y para conectar con la suerte tenemos que pasar a la acción sin olvidar la constancia.

Música "Virtues Inherited Vices Passed On", de Chris Zabriskie Con licencia Creative Commons: Atribución 4.0

Palabras para abrir caminos

A continuación te dejo el texto de la oración de buena suerte, abre caminos con estas palabras:

"Espíritu de la buena suerte,

Con actitud y respeto hoy te invoco para pedirte sublime providencia.

Enséñame tus dones para que en mi casa haya prosperidad infinita.

Invoco tu maravillosa influencia para que la luz de la fortuna siempre me acompañe.

Guíame con tu presencia por el buen camino para recibir el fruto de mis negocios.

Aléjame de los peligros.

Mantenme siempre iluminado con la luz de la suerte y la buena fortuna.

Gracias, gracias, gracias..."

Sentimientos, oración y acción

Me gustaría comentar que, como en otras plegarias, siempre visualizo las palabras que voy diciendo. Procuro poner mis sentimientos en oración.

Para terminar me gustaría decirte algo, recuerda por favor que la buena suerte no existe, más bien la crea uno mismo poniendo en práctica las ideas y objetivos propuestos con antelación.

Manos a la obra entonces... gracias por escuchar el programa de hoy.

¡Seguimos!