Durante estos días recibí varias consultas parecidas de personas que por una u otra razón desean cambiar de trabajo.
En el programa ya hemos hablado de este tema alguna vez, pero siempre es bueno volver a tocarlo. Porque solemos olvidar fácilmente y porque siempre hay oyentes nuevos o viejos con nuevas “necesidades”.
“Nuevamente estoy con el dilema de la oferta laboral en oficina o de hacer lo que estoy aprendiendo y necesito conectarme para saber qué dice mi interior e ir a por ello.”
Estas fueron las palabras de una oyente que habló conmigo esta misma semana.
Hoy, como siempre, respetando su privacidad le voy a responder, voy a compartir contigo y con ella unas palabras que aún no le dije.
Hay casos y casos, distintas situaciones, distintas vidas. Pero espero que estas palabras, que son sólo mi opinión y no tienen que ser tu verdad, te sirvan y te ayuden.
Usar tu vida de otra manera
Me preguntaste qué hacer y yo te respondí que no podía decírtelo. Nuestras experiencias y decisiones son intransferibles. Te dije también que intentaría darte una respuesta que te pudiera ayudar a entender y aceptar el momento que estás viviendo, por el que estás pasando.
Ya hablamos de este tema en algunos programas anteriores pero hoy quiero profundizarlo un poco más. Ya sabes que estás viviendo una situación que ya no quieres vivir. Deseas cambiar de trabajo, de actividad… deseas usar tu tiempo, tu energía y TU VIDA de otra manera.
Ya diste el primer paso, eres consciente que quieres un cambio. Y puedes ahora pasar al siguiente, hacer ese cambio. Me contaste que tienes varias ofertas laborales, empresas con el mismo perfil en la que trabajas te llaman para hacer un trabajo parecido al que hacías. Es tentador, conoces muy bien el terreno, son ingresos fijos y entre comillas “asegurados”. La comodidad nos gusta, volver a la zona de confort es eso que tantas veces hemos escuchado como “la mejor opción”. Te lo dirá la gente, tus amigos, tu familia, tus padres.
La voz de tu alma
Pero, ¿Qué dice tu interior? ¿Qué dice esa niña pequeña con la que hablas cuando te quedas en silencio?
Intuyo que ella lo tiene mucho más claro que tu. Esa voz, como decía en la meditación guiada del programa anterior, que no escuchas con tus oídos, te habla y hasta te grita: ¡no quiero volver a hacer eso! Eres una persona adulta y eres consciente de la situación por la que estás pasando, y por las situaciones que tendrás que pasar de aquí en más.
Analiza tu situación actual. Apunta en un papel lo que tienes, lo que puedes perder, lo que puedes ganar, lo que necesitas dejar atrás y lo que quieres conservar. Cuando ves tu realidad con los ojos físicos, apuntada en un papel, no consolidas la solución pero puedes comenzar a ordenar los pasos que vas a dar, los pasos que tienes que dar, si quieres un cambio.
Tu sabes que tu situación es, de alguna manera, privilegiada. Sabes que aunque no es perfecta como te gustaría, el colchón con el que cuentas te permite hoy no preocuparte por los básicos.
¿Qué hacer ahora? Hay que decidir. Y aquí traigo una frase que yo mismo utilizo para mi hace muchos, muchos años. Cuando decidimos algo, aceptamos que debemos soltar otro algo.
No podemos tener todo. Ahora mismo se me viene a la cabeza una frase de Paulo Coelho que decía:
> "Tengo muchas cicatrices. Pero también llevo conmigo momentos que no habrían ocurrido si no me hubiera atrevido a ir más allá de mis límites."
Eres joven, eres fuerte, eres responsable, tienes salud y recursos. Yo creo que tienes muchas herramientas para decidir que hacer a partir de hoy.
Si tienes alguna duda o alguna consulta por favor, escríbeme desde el apartado Contacto.
Muchas gracias.
Música "Unfoldment Revealment Evolution Exposition Integration Arson", de Chris Zabriskie Con licencia Creative Commons: Atribución 4.0



